Turrón de chocolate Dulcey


Probablemente el chocolate más caro del mundo

Probablemente el chocolate más caro del mundo

El otro día estuve pensando que con esto de la maternidad nos engañan a base de bien. Todo el mundo habla de lo bien que te sientes durante el embarazo. Claro. Es fantástico pesar 14 kilos más y tener un barrigón que no te deja verte la punta de los pies. Todo el mundo te habla de cómo notarás mariposillas cuando el niño se mueve. Mis mariposillas debían de haber digievolucionado. A hipopótamos a la fuga, concretamente, porque me daban unas patadas que me pasé todo el embarazo soñando con llevar dentro un Ronaldo que me retirase. Ay, el embarazo! Nueve maravillosos meses en los que meditar una y otra vez sobre el hecho de que tu cabeza mide 60 cm, el niño va a salir a madre, y la vía de escape claramente no está diseñada para esas magnitudes. Recuerdo como haciéndole unas pruebas a Jorge cuando era recién nacido le medían el diámetro de la cabeza y el médico decía: “No puede ser”. Y luego me la midieron a mí y dijeron: “Ah, pues sí, sí que puede ser”.

Y finalmente, llega el gran día: el parto. Tú preocupada, por si acaso te vas a poner de parto sin enterarte, o si las contracciones te van a pasar desapercibidas. Tranquila, que te enteras. Y ahí estás. Con un montón de gente que no conoces enfrente de ti, mirando como si fuera un televisor una parte de ti que sueles llevar bien guardada, y tú, que eres la prota de la telenovela, sin ver nada… Qué recuerdos más imborrables.

Y después del parto la gente venga a traerte bombones cuando tú con lo que sueñas desde hace 9 meses es con un bocata de chorizo y tomarte unos mojitos…

Te vas a casa con el bebé (tardas más en meterlo y asegurarlo en el coche que si hubierais ido los dos andando por cierto), y la primera vez, piensas: “¿Cómo habrán sido tan irresponsables de dejarme a mí a solas con esto en mis manos?”. La segunda vez ya sabes con certeza que efectivamente son unos irresponsables. Y comienza la alegría de ser madre. Si el niño no duerme y llora todo el rato es un infierno, y si duerme y no llora, te preocupas igual y vas cada 3 segundos a comprobar si sigue respirando. Y encima viene sin horario, el puñetero, que ya podía venir enseñado que se duerme por la noche. Pues no, es cuando a él le gusta estar de juerga. Y tú pruebas todos los trucos para que deje de llorar, y se duerma de una vez, le paseas en el cochecito, le paseas en el coche grande, le pones sobre la barriga, le pones colgando de un pie si hace falta, para que se calle… Sigo sin entender con lo que hemos evolucionado que los bebés no puedan venir con botón de apagado. Te lees el “Dormir sin llorar” y el “Bésame mucho” y los pruebas los dos, porque te da igual la teoría del “cabroncete” o el “blandito”, tú lo que quieres es que se calle el niño y dormir dos horas seguidas por una vez.

Menos mal que llega el relajante momento del baño. El baño donde os bañáis el bebé y tú. No, como en la tele, no. Porque os bañáis los dos pero él está dentro de la bañera y tú fuera aunque estéis los dos igual de mojados. Pero no te preocupes, que está bien que te mojes, porque te va a costar unos añitos volverte a dar una ducha en condiciones. Olvídate de darte dos veces champú, y dejarte el acondicionador 5 minutos mientras que te haces un masaje exfoliante. Las duchas de madre son distintas. Te lavas el pelo con una mano mientras que con la otra te lavas los dientes y sales pitando en dos coma cero segundos sin darte crema, porque oyes tantos gritos fuera que no sabes si están rodando REC 4 en tu casa.

Y el cambio de pañales. Quiero que sepáis que los bebés no lo hacen una vez al día, como las personas de bien. Los bebés deben de alimentarse a base de Activia en el vientre materno, porque he llegado a cambiar hasta 16 pañales en un día. Tú no sabes lo que es una diarrea y lo que son gases de verdad hasta que le quitas el pañal a un niño y de repente hay una explosión verde amarillenta. Lo bueno: el bebé parece contento tras la explosión. Lo malo: la explosión ha afectado a algunos de tus órganos vitales (como el pelo) y a toda tu ropa. Lo peor: hay daños colaterales. Las cortinas, la pared, Perry Mason y todo lo que está a 12 metros a la redonda.

¿Y qué me decís de la lactancia? Tú has visto a Giselle Bundchen dando el pecho, y te lo has creído, ¿a que sí? Pues ja! Dar el pecho es, al principio, un horror. Duele. Hace heridas. Supone ir por la vida como un surtidor, chorreando leche a todas horas, porque no sale solo cuando quieres: también cuando no quieres. Para animarte con la situación, todo el mundo a tu alrededor te informa de que el niño llora porque tiene hambre (a pesar de que está por encima del percentil 90 y les has dado el pecho a tus dos hijos hasta los 15 meses). Y además, que es que eres muy rara por usar eso que sirve para que los hombres se pongan bizcos, o para operárselos, para alimentar a tus hijos. Ni que la naturaleza te los hubiera dado para eso, vamos, como al resto de los mamíferos. Y todo esto con malos pelos y mala cara y con ganas de hacer como Afrodita A y decir: “Pechos fuera” y que coma él solito… Por si esto no fuera suficiente pesadilla, también existen… los sacaleches. ¿Quién inventó los sacaleches? No lo sabemos, pero merece pasar la eternidad pisando legos con los pies descalzos (o bueno, al menos un ratito). Por la publicidad cualquiera sabe que los sacaleches te permiten hacer tu trabajo perfectamente peinada y maquillada mientras te ordeñan cual vaca lechera. El sueño de cualquier mujer. Eres como la vaca que ríe. Pero sin la parte de la risa.

Luego está lo mal que lo pasamos las madres con las pequeñas enfermedades. Por fin entiendes el concepto de “amor de madre”. Tú creías que era comerte ya para siempre jamás la parte pocha de los plátanos. Pero no. Eso no es nada. Porque existen los aspiradores nasales. La primera vez que vi uno no me lo podía creer. Vienen sin instrucciones, claro, porque si ves cómo se usa antes, fijo que no venden ni uno. Estuve un rato estudiando el aparatito pensando: no puede ser, no puede ser, NO PUEDE SER. Porque no solo pretenden que engordemos 14 kilos, y salga un niño por un orificio que obviamente no es de su tamaño. Si no que luego pretenden que les aspiremos los mocos…. Con la boca! Pero qué invento es este? Y si me paso de aspiración? Dan cursos de control de aspiración de mocos, o se considera directamente actividad de riesgo? (Aparte de que los niños no se están tan quietos como el de la foto, a ese le han dado drogaína fijo)

Y luego crecen, y llegan sus primeras palabras. Estás deseando que empiecen a hablar para saber qué piensan. Y entonces comienzan las preguntas. Sin fin. Y pasas a otro tipo de embarazos. Cuando dicen, a grito pelao y señalando con el dedo: “Mamá, por qué ese hombre no tiene pelo en la cabeza?” “Mira mamá, ese hombre es negro enterito!” “Mira mamá, ese hombre es igualito que el malo de Star Wars!” Al final, cuando ya tienes experiencia sabes cómo actuar en esas ocasiones. Haces como si no fuera hijo tuyo, y le miras como diciendo: “quién habrá educado a este niño?”

Las Navidades, esos momentos felices en familia donde los haya. La mañana de Reyes, mientras que tú intentas montar los juguetes, y los niños aburridos se ponen a ver la tele. !Ah, qué de recuerdos! Todavía tenemos juguetes del año pasado que no sabemos como se montan. Pero en cuanto lo consiga, me han dicho que me convalidan una ingeniería. Yo este verano les monté a Pablo y a Jorge una nave Lego de Star Wars, y solo tardé una mañana. Y eso que en la caja ponía de 5 años en adelante.

Y los deberes del cole. No los que le ponen al niño. Los que te ponen a ti. En plan: “Mami, me ha dicho la profe que con este bote de Actimel y con esta bolita tengo que hacer un rey Baltasar”. Toma ya. Que ni MacGyver hombre. Pensé que me había tocado lo peor, pero luego una vecina me dijo que ella tenía que hacer la mula y pensé: “Vale, tú ganas”. (Os enseño cómo me quedó el Rey Baltasar. La cara es de fondant, yo siempre barriendo para casa. Y el resto es todo trampa, tramposa, que no sé ni coser un botón. Pero sí sé cortar y pegar)

Pero a pesar de todo, que queréis que os diga. Tener hijos es LO MEJOR que me ha pasado en la vida. Y últimamente no dejo de mirar los bebés ajenos con envidia y me entran ganas de encargar otro bollito. ¿Será grave doctor?

Mientras que lo pensáis, os dejo con un turrón que ha encantado a todo el mundo que lo ha probado. No ha habido unanimidad sobre si el mejor era el recubierto con chocolate blanco (mi favorito) o negro, vais a tener que probar las dos versiones. Para la decoración, he jugado con unos sellos de los que se usan para decorar tarjetas y demás. Son mi última obsesión, y los pongo por todas partes. Eso incluye brazos (solo quería ver como me quedaría un tatuaje), empanadillas, tortitas, y Perry Mason se escapó porque es muy rápido. En unos casos pongo el sello (de los transparentes) en la base del molde antes de verter el chocolate, para que el diseño se quede grabado en el turrón, y en otros, lo uso para estampar con colorante alimentario algún dibujo sobre el turrón ya desmoldado. Estoy probando a estampar chocolate sobre chocolate, para no tener que recurrir a colorantes, pero todavía estoy perfeccionando la técnica. Ya os contaré :)


Así cualquiera acaba con la colada

Así cualquiera acaba con la colada

En dos palabras: ñam, ñam!

En dos palabras: ñam, ñam!


Turrón pizarra

Turrón pizarra

Madre del amor hermoso, qué regalo más precioso!

Madre del amor hermoso, qué regalo más precioso!


Ya no te ajunto

Ya no te ajunto

Made in Spain

Made in Spain


{Turrón de chocolate Dulcey}

Preparación: 30 minutos (más tiempo de enfriado)

Cocción: 15 minutos

Raciones: 2 tabletas de turrón

Ingredientes

    Para la cobertura:

    • 300 g chocolate blanco (negro, con leche) para fundir

    Para el relleno de chocolate Dulcey:

    • 200 g chocolate Dulcey (también se llama chocolate rubio o dorado)
    • 150 ml de nata para montar (35% MG)
    • 50 g de mantequilla

    Para el caramelo:

    • 200 g de azúcar
    • 100 ml de nata
    • 100 g de mantequilla
    • 1 pizca de sal

    Para decorar:
    – Sellos
    – Colorante alimentario en gel

Preparación

  1. Preparamos el caramelo. Ponemos el azúcar en un cazo, a fuego medio. Cuando se haga un caramelo dorado, retiramos del fuego, y añadimos la nata y la mantequilla. Cuidado, porque el borboteo es bastante fuerte. Volvemos a llevar al fuego, añadimos una pizca de sal y cocinamos un minuto o dos, hasta obtener una crema suave y untuosa. Hay que tener en cuenta que cuando enfríe, se pondrá más sólida. (Si se solidifica el caramelo al añadir la nata, basta con llevar al fuego y remover hasta que se disuelva. Se puede evitar poniendo la nata caliente). Dejamos enfriar a temperatura ambiente
  2. Troceamos y fundimos 2/3 del chocolate para la cobertura del turrón. Podemos hacerlo al baño maría, o en el microondas, programando de 30 en 30 segundos y removiendo de cada vez. Retiramos del microondas antes de que esté disuelto completamente, y terminamos de fundir con el calor residual
  3. Vertemos el chocolate en el molde de turrón, lo movemos para cubrir bien todo el molde, y lo colocamos boca abajo sobre un bol para que escurra el chocolate sobrante. Con una espátula, retiramos el chocolate sobrante de los bordes del molde. Llevamos al frigorífico hasta que solidifique
  4. Mientras preparamos la crema de Dulcey. Ponemos la nata en el fuego, yllevamos a ebullición. Cuando hierva, retiramos del fuego, y añadimos el chocolate Dulcey troceado. Dejamos reposar 5 minutos, y removemos hasta que esté completamente disuelto. Añadimos la mantequilla y removemos hasta que se integre. Podemos volver a llevar a fuego suave si el calor residual es insuficiente para fundir el chocolate o la mantequilla. Dejamos enfriar a temperatura ambiente
  5. Sacamos el molde de turrón del frigorífico, y ponemos unas cucharadas de salsa de caramelo (ya a temperatura ambiente o fría). Volvemos a llevar al frigorífico
  6. Sacamos de nuevo el molde del frigorífico, y ponemos unas cucharadas de crema de Dulcey, sin llegar al borde. Volvemos a llevar al frigorífico, al menos durante un par de horas, para que esta capa solidifique
  7. Pasado este tiempo, fundimos el chocolate restante, y lo vertemos sobre la capa de crema de Dulcey. Llevamos al frigorífico hasta el momento de consumir, en que desmoldamos y servimos
  8. Podemos decorar el turrón poniendo un sello transparente en la base del molde, y vertiendo el chocolate encima, de esta manera quedará grabado. Para el turrón “No te ajunto” y “Made in Spain” he usado chocolate negro y este set de sellos. Para el turrón de chocolate blanco he usado este sello. Cuando usemos esta técnica evidentemente la capa base de cobertura del turrón debe ser más gruesa, para cubrir totalmente el sello. Al desmoldar, basta con retirar con cuidado el sello.
  9. Podemos usar un sello y colorantes alimentarios para estampar una imagen en el turrón. Podéis usar una esponja de maquillaje para impregnar el sello con la tinta, un pincel si tenéis mucha paciencia, o la mejor opción para mí usar una almohadilla sin entintar. Si no tenéis nada de esto, también puede usarse papel de cocina para entintar el sello, aunque los resultados son peores. Para el turrón “Hacer la colada” he usado este sello y colorante alimentario negro en gel. Para estampar chocolate os recomiendo usar sellos sencillos, porque tiene su dificultad. Haced siempre pruebas sobre papel antes de estampar el chocolate.
  10. Para el turrón “pizarra” he usado candy melts negro en lugar de chocolate blanco, colorante blanco en gel, un sello de Mr. Wonderful, y colorante en polvo aplicado con un pincel

NOTAS:

  • Con estas cantidades la crema del relleno no queda dura, sino bastante cremosa como se puede ver en las fotos. Esto puede hacer que al partir el turrón el relleno se salga, o se rompa la cobertura. Si queréis un relleno más sólido, en el caso del caramelo habría que poner menos nata, o más mantequilla, o cocinarlo más tiempo. En el caso de la crema Dulcey habría que poner más chocolate o menos nata. A mí me parece perfecto como está :)
  • Como moldes de turrón, he usado este y estos. Si no dispones de un molde similar, puedes cortar el lateral de un cartón de leche, y usarlo de molde
  • El chocolate Dulcey es un chocolate rubio o dorado de Valhrona, al parecer descubierto por error al dejar demasiado tiempo al baño maría un chocolate blanco. Es muy untuoso, y a mí me sabe a caramelo, aunque la mayoría de la gente dice que sabe a galleta. Puedes encontrarlo aquí por 9,90 € los 250 g (de ahí lo de “el turrón más caro del mundo”. Si no dispones de él, puedes usar cualquier otro tipo de chocolate para hacer el turrón
  • Para un resultado más profesional, deberíamos templar el chocolate que recubre el turrón. De esta manera logramos que quede crujiente y brillante. En la página de Le Cordon Bleu explican cómo hacerlo. También puede hacerse un templado “casero” en el microondas, y que es el método que describo en la receta, pero no siempre me funciona como se puede ver por la falta de brillo en el turrón Ya no te ajunto. En la página de Barry lo explican más detalladamente
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Autora : Sandeea Cocina


43 Comentarios a “Turrón de chocolate Dulcey”

  1. 11 diciembre 2014, 10:31 am - Ivana Cupcakes a diario

    Sandra, bienvenida!

    Lo que me he llegado a reir con la experiencia de la maternidad.

    Los turrones tienen una pinta de 10, a ver si me animo (o si me queda tiempo en esta vida de desenfreno) de hacer tu receta.

    Un beso!

  2. 11 diciembre 2014, 11:04 am - Mariola

    Qué genial eres, Sandra. Totalmente de acuerdo en todos los aspectos sobre la maternidad, no habría sabido describirlo mejor… y por cierto, la receta, una joya, como siempre. Gracias por seguir ahí y Felices Fiestas :)

  3. 11 diciembre 2014, 11:19 am - Pemberley Cup & Cakes by Rosa

    Ay, Sandra! Qué buen ratito me has hecho pasar… En fin, la maternidad humana… Poco queda por añadir 😉
    Desde siempre veo tus delicias turroneras y siempre me digo que por qué no me animo. Pereza? Es posible; viviendo en Alicante es tan fácil encontrar turrón de ese, del bueno, del que quita el sentío, que me resulta más cómodo hacer una layer cake de cuatro pisos con dos o tres tipos de frosting, decoración y jota incluida si hace falta!
    Pero estas propuestas que traes hoy son tan ideales que no sé si este año no caeré en la tentación.
    Así que gracias por todo, por el buen humor, por los turrones y por estar ahí.
    Felices fiestas, bombón! Y un beso.
    Rosa

  4. 11 diciembre 2014, 12:34 pm - Jana

    Qué bonitos y que apetecibles se ven todos!!! Y lo que me he reído a pesar de no haber pasado por la experiencia de madre. Cuánto se te echa de menos por la bloggesfera!

  5. 11 diciembre 2014, 12:52 pm - marox79

    Tus recetas están bien, pero tus comentarios es que son de troncharte. Lo que me he podido reir con tu visión del embarazo y la maternidad.

  6. 11 diciembre 2014, 1:59 pm - Paula

    Te felicito por esas recetas, se ve que los turrones quedan deliciosos y lo fácil que parece como lo explicas. Me ha encantado la forma en que relatas lo de la maternidad, cuantas verdades has dicho!!.
    Un abrazo desde República Dominicana. :)

  7. 11 diciembre 2014, 2:29 pm - Concha Romero Heredia

    Mi niña, eres la caña de España! Mira que llevo unos días llenos de problemas y con el humor del revés, pero lo que me he reído contigo! Este finde me pongo a ver si me sale el turrón tan rico como a ti y puedo hacer unos cuantos para regalar, que me parece de lo mas original y seguro que triunfó. Un besito.

  8. 11 diciembre 2014, 2:39 pm - meri

    qué grandes verdades, y que jartá de reir con este post!

  9. 11 diciembre 2014, 3:14 pm - Maria Jose

    Lo que me he podido reír eres genial, los turrones tienen muy buena pinta.Un besico y felices fiestas

  10. 11 diciembre 2014, 3:43 pm - Eva Salazar

    Sandra qué alegría leerte!! enhorabuena por tu vuelta aunque sea por Navidad como el turrón!!!
    Todo lo que dices es cierto y cómico pero es tal cual y aún así lo que da sentido a nuestras vidas o mejor dicho lo que nos los quita…ya cuando son mayores nos lo devuelve otra vez pero mientras tanto a intentar disfrutarlos porque el tiempo pasa volando!!!
    El turrón ya que aquí no venden tendré que esmerarme y ponerme manos a la obra si quiero que sea una Navidad como Dios manda…gracias!! mil besos
    Eva

  11. 11 diciembre 2014, 3:44 pm - Penny

    Todavía sigo utilizando el sacamocos en casos extremos! Requetebienvenida!

    Petontets.

  12. 11 diciembre 2014, 3:50 pm - Rocio

    genial el post!! estoy embaraada de 7 meses, mi primer hija, y me ha hecho reir hasta las lágrimas este post!! gracias por compartirlo!!

  13. 11 diciembre 2014, 3:55 pm - Helena Osés Ursúa

    Hola Sandra. Te sigo hace mucho pero nunca te he comentado nada. Hoy en cambio te puedo segurar que hace mucho, mucho tiempo que no me reía tanto como leyendo tu post sobre la maternidad. ¡¡Me he sentido tan identificada con todo¡¡ Mis dos gamberros tienen ya 8 y 6 años y cada vez que veo un bebe se me cae la baba… uffff, pero tras cuidar ayer a mi sobrino de 7 meses todo el día, creo que ya no estoy para volver a repetir ciertas experiencias…. jajajjaa.
    Por cierto, los turrones… para flipar¡¡
    Un besote

  14. 11 diciembre 2014, 4:02 pm - Maria A

    Sandra se te echa de menos!!!
    La receta buenísima seguro y el relato descacharrante y exacto, no has exagerado nada. Déjate leer con más frecuencia

  15. 11 diciembre 2014, 4:15 pm - Laura

    ¿¿Te has despachado bien, eh?? Jajaja, me he sentido identificada con muchos de tus comentarios, de aquí a monologista hay un paso ;))
    Gracias por regalarnos la receta y muy especialemten las imágenes, ¡¡son totalmente inspiradoras!!
    Un abrazo

  16. 11 diciembre 2014, 4:25 pm - mariona

    Ay Sandra, que dentro de poco te vemos con un (o una) bebé en brazos! Qué risas, qué jartá de reír me he hecho!
    Y qué preciosos los turrones, casi tanto como el Rey Baltasar, te ha quedado genial! Tienes que animarte y hacer el Belén entero.
    Hasta pronto!!!

  17. 11 diciembre 2014, 4:59 pm - Cristina

    Te prometo que lo de la cabeza me pasó igualito y yo pensando que el cabezón era el padre de la criatura ( que también) pues no yo también lo soy !!!!,

  18. 11 diciembre 2014, 5:54 pm - Bajo mi paraguas

    ¡Lo has clavado! Me refiero a la visión sobre la maternidad. Me he reído mucho.
    En cuanto a los turrones, así solo por la pinta…, parece que también.
    Un beso

  19. 11 diciembre 2014, 7:55 pm - pilarsalamanca

    Como te echaba de menos Sandra!!! He recordado la delicias de la maternidad una a una!!!!
    Genial el turrón, pero el Rey Baltasar se sale!!!!
    Un abrazo
    Pilar

  20. 11 diciembre 2014, 9:00 pm - Lupe

    Sandra, eres la mejor, no cambies nunca! Me he partido de risa, me he identificado totalmente, y he flipando en colores con el turrón y las fotos! Sigue así siempre, besos y Feliz Navidad.

  21. 12 diciembre 2014, 8:11 am - Ruh

    ¡Aún no he terminado de leerlo del todo y ya estoy llorando de risa! Gracias, Sandra, por alegrarme la mañana

  22. 12 diciembre 2014, 9:36 am - Xènia Roca

    Bon dia Sandra, esta mañana cuando he abierto el e-mail y ha salido el listado de Bloglovin, nada más he visto la foto, he sonreído: ¡Es Sandra! Parece mentira como un estilo fotográfico puede definir a la persona.
    Gracias por la receta te digo yo. Traidora te dice mi báscula.

    Un Petó Navideño.

  23. 12 diciembre 2014, 1:26 pm - gema

    Jajá ni los del club de la comedia hubieran estado tan acertados como ru en la descripción de la maternidad gracias por hacerme reír

  24. 12 diciembre 2014, 1:41 pm - Marta

    Uy, alguien tiene ganas de niño… Ten cuidado con lo que deseas, no vaya a ser que se cumpla… En fin, es broma; suscribo todas las “bondades” de ser mujer embarazada y madre y por supuesto, no lo cambio por nada del mundo.
    Por cierto, ¡menuda aparición estelar con esa variedad de turrones!!

    Un besito,
    Marta (“Sweet & Home la Vida es Dulce”)

  25. 12 diciembre 2014, 5:31 pm - Lourdes

    Que alegria de verte de nuevo, con esta preciosa receta de turrón. Yo me inclino por el blanco es precioso y me gustaría saber de donde has sacado ese sello tan bonito, el de Enjoy the day

    Besos y Feliz Navidad.

  26. 12 diciembre 2014, 5:33 pm - Maria

    Que bueno! Yo que entro de casualidad para ver la receta y me encuentro con tu articulo de embarazo y maternidad a 6 dias de salir de cuentas en mi primer embarazo.
    Lo que me he podido reir, buenisimo!,,,,

  27. 13 diciembre 2014, 8:58 am - cocinaros

    Qué bueno! Que se lo digan a mi mujer si son buenos esos meses… Y el turrón… Madre mía! Qué rico!

  28. 14 diciembre 2014, 6:30 pm - encarna

    querida amiga todo esto que cuentas es mas cierto que el evangelio y lo raro después de pasarlo así de mal algunas repetimos hasta a un tercero para tener la niña de tu sueños.
    pero tranquila, lo malo dura por lo menos 40 años que es la edad que tiene mi hijo mayor.
    El turrón maravilloso pero lo siento no te lo copio buaaaa

  29. 15 diciembre 2014, 1:46 pm - María Lunarillos

    Y con todo lo que has dicho aún te han quedado un millón de cosas por decir… 😀

  30. 15 diciembre 2014, 5:32 pm - Pru

    Hola Sandra! Me encanta todo lo que haces pero tengo que decirte que hoy has conseguido asustarme…. estoy embarazada de mellizos y leyéndote me he imaginado lo que me espera y me he venido abajo jajajaja. Menos mal que terminas diciendo que es lo mejor que te ha pasado en la vida!
    Un besote guapetona

  31. 15 diciembre 2014, 7:58 pm - mcg

    Hola, me encató el comentario del embarazo, tengo 3 hijo de ellos un par de mellizos peuqeños y se bien como es esto de sacar un tiempito para elaborar recetas deliciosas sin tiempo.

  32. 18 diciembre 2014, 4:24 pm - Maricela

    Sandra, te sigo desde Ecuador, qué alegría encontrar tu post. Me he reído tanto con tu “idílica” descripción de la maternidad, pero es tal cual la pintas. Lo bueno es que nuestros hijos son suficiente motor para superar las pruebas y ser felices. Gracias por aparecer. Felices fiestas.

  33. 19 diciembre 2014, 11:09 pm - Marisa

    Que buen gusto para hacer los dulces, Sandra… Si los turrones de las tiendas fuesen como los tuyos, seguro que compraría más!!.
    Y de lo de la maternidad… Ya iba siendo hora de que alguien contase la verdad ( y has sido suave… Te ha faltado ese momento en que tu instinto maternal se esfuma conforme te vas convirtiendo en zombi…) Menos mal que has sido tú con ese humor que nos alegra el día..

  34. 20 diciembre 2014, 5:35 pm - Maribel Cota {Bruni's Boulangerie}

    Jajajajajajaj, Sandra estoy a carcajadas. Tienes toda la razón! Mi pequeñín ya tiene tres años y aun no he superado todo lo que pase, en especial no haberle podido dar leche de un pecho por casi un mes, por que me dejo tremenda ampolla, creo que aun siguen desiguales. Jajaja.
    Ser madre es un contraste enorme de sentimientos, te pasa de todo. Pero bueno al ver su carita con una sonrisa, que te de un abrazo, o escucharlo por primera vez decirte mamá, todo lo que has pasado vale la pena. Y lo volverías hacer de nuevo.

    Gracias por esta hermosa y chistosa reflexión y por éste divino turrón.
    Un gran abrazo!

  35. 22 diciembre 2014, 11:55 am - Lamor

    Algunos comentan lo graciosa que es tu “visión de la maternidad”…¿qué visión? ¡pura realidad! Lo suscribo todo: me apunto a torturar al que inventó el sacaleches, el sacamocos, al escritor de duérmete niño, a todos los que te rodean mientras das el pecho para explicarte lo que haces mal, etc…
    Jajaja!! También mi hijo es lo mejor que me ha pasado, también he estado más horas haciendo con él deberes y manualidades que escribiendo mi tesis, también he estado sin dormir casi cuatro años, sin mascarillas capilares cuatro más… en fin. La deliciosa maternidad. Pues disfrútala mucho. Pasa unas muy felices fiestas con tus retoños y toda la familia. Y por favor, sigue colgando recetas. Y que sean sanas, sin exceso de azúcar y grasas saturadas, sin colorantes. Recetas propias de madres preocupadas por la salud de sus hijos. 😉

  36. 24 diciembre 2014, 10:49 am - ANTONIA

    El mejor turron que he probado nunca!!!!
    Con el tiempo ha perdido el tono brillante del chocolate pero esta igualmente delicioso.
    Lo se, atemperar, pero no me sale muy bien :(

  37. 27 diciembre 2014, 3:06 am - Yamile Barraza

    Jajaja, como me he reído con tus anécdotas de mamá. Creo que ya me has quitado las ganas de algún día serlo jeje.

    Feliz Navidad y Feliz 2015!

  38. 27 diciembre 2014, 3:14 am - Elisa

    Que buen post, como me he redo. Muchas gracias

  39. 29 diciembre 2014, 10:09 pm - Ángela

    Muchísimas gracias Sandra por los turrones tan bonitísimos que nos has enseñado y por compartir tus experiencias como mamá (identificada en ellas pero sin tanta gracia como tú para describirlas)…..ains que risas!

  40. 29 diciembre 2014, 10:34 pm - Elisenda Llaurado

    Ai Sandra, qué risas nos hemos pegado mi amiga y yo leyendo este post esta mañana! Y definitivamente haré esta receta! Se nos ha hecho la boca agua!
    Un abrazo y feliz año nuevo!

  41. 13 enero 2015, 8:28 pm - quintivichy

    Qué recetas tan originales nos enseñas en tu blog!! Y qué gusto!!
    Enhorabuena!!
    Un beso
    Carmen

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