
es un término, heredado de los blogs anglosajones, que se ha puesto de moda últimamente... y que básicamente viene a ser lo que mi hijo Jorge (2 años) denomina "pa juntás": una mezcla de ingredientes variados que se pone al centro de la mesa, donde se va untando pan, o galletas saladas, y que sirve de picoteo. En casa, nuestro "pa juntás" favorito es la mezcla de AOVE (aceite de oliva virgen extra), tomate y sal que queda después de comerte una ensalada, pero cuando vienen invitados, parece que esto no está bien visto, y es entonces cuando recurrimos al dip, que viene a ser lo mismo, pero como lo decimos en inglés, suena mejor.
La verdad es que estos dips son todo ventajas: admiten muchísimas variaciones, son sencillísimos y rapidísimos de preparar, y en general, pueden prepararse con antelación. El que os traigo hoy lleva un producto de mi tierra, que es uno de los que más me gusta en el mundo mundial: la
morcilla patatera. Para quien no lo conozca, la patatera es un un embutido que lleva una mezcla de magro y grasa de cerdo, pimentón de la Vera (que puede ser dulce o picante) y patata cocida. Es típico de Extremadura, y su apariencia exterior es muy similar al chorizo. De hecho si no lo habéis probado, está a medio camino entre el chorizo y la sobrasada, aunque a mí me gusta mucho más la patatera (y mira que me gustan el chorizo y la sobrasada!)
Puede tomarse cruda untada en pan, o cocinada en numerosos platos: con huevos, con garbanzos,...
Para acompañar este dip, os sugiero unos panes un poco especiales que os enseñé hace tiempo, pero a los que he sacado fotos nuevas: los
chupitos de pan, y los
bocados de focaccia. Espero que os gusten!


Dip de queso, espinacas y patatera
Preparación: 5 minutos Cocción: 30 minRaciones: 6
Ingredientes
- 200 g de queso crema, tipo Philadelphia, a temperatura ambiente
- 100 g de cheddar curado, rallado
- 50 g de mozarella, rallada
- 2 cucharadas colmadas de mayonesa
- 1 cucharadita de ajo en polvo, o 1 ajo rallado
- 2 puñados de espinacas frescas, troceadas
- 50 g de morcilla patatera picante sin piel, troceada (sustituible por chorizo o sobrasada)
Preparación
- Vamos a comenzar precalentando el horno a 180 º C
- Ponemos todos los ingredientes en un bol, y removemos para que se integren todos
- Disponemos la mezcla en una fuente o plato apto para horno, y horneamos 25-30 minutos a 180 º C, hasta que la superficie esté doradita, y la mezcla burbujee
- Dejamos enfriar unos minutos, y servimos el "dip" acompañado de pan tostado, galletas saladas,...
- Puedes adaptar los ingredientes de la receta a tu gusto: anímate a probar distintas combinaciones con otras verduras, como alcachofas cocidas, o tomates deshidratados, y con otros quesos de tu elección. Y por supuesto, si no te gusta el picante, no tienes más que usar morcilla patatera normal
- ¿Has apagado el horno?
- El dip de queso, espinacas y patatera puede prepararse con antelación, conservarse en el frigorífico, y calentarse unos minutos en el microondas. O congelarse y calentarse en el horno unos 10 minutos. Para ello, como os he comentado ya en alguna ocasión, es importante que elijáis recipientes aptos para horno, microondas, y congelador, que sean resistentes y de buena calidad, y puedan pasar de uno a otro sin quebrarse. Yo he usado un par de platos para crema catalana que me regaló la firma Le Creuset
- Aprovecha para tostar el pan en el horno mientras que preparas el dip, así ahorrarás energía
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