Tarta de Zanahorias



En clase me hace gracia ver como los chicos parecen pensar que al sentarte detrás de la mesa del profesor ya no ves/oyes nada… pero la verdad es que se disfruta de una posición privilegiada, sobre todo si como yo, te sientas sobre la mesa para controlar mejor ese bosque de cabecillas inquietas… En las guardias que me toca hacer con ellos cuando falta otro profesor, les obligo a estudiar, o hacer como que estudian. A algunos, que les gusta el riesgo, les da por hacerse chuletas delante de mí…

Está ese chico que saca un papel diminuto, y con letra diminuta escribe y escribe… Llama la atención simplemente porque es el que más concentrado está de toda la clase y además se lee el libro y anota. Esto ya destaca en cualquier alumno. El pobre no sabe que está dando el cantazo de manera descarada, porque además yo, ya que por una vez está leyendo y escribiendo, le dejo que lo siga haciendo toda la hora… para una vez que le ha dado por coger el boli, no le voy a quitar la ilusión! Eso sí, cuando acaba la hora, le recomiendo que no saque esa hojita en el próximo examen, ya que le recomendaré al Profesor X que durante el examen le vigile atentamente…

Está ese otro chico, que vago como él solo, le dice al compañero anterior cuando ha acabado: “Eh! Pásame la chuleta que me la copie!”. Copiarse la chuleta ya me parece lo más triste del mundo. El procedimiento que sigo es igual que el anterior, le dejo escribir, porque de algo le servirá…

Y luego ya está el chico que no solo se está haciendo una chuleta, sino que además la escribe en la pared! y cuando me acerco veo que la tiene totalmente llena de chuletas, y me pregunto cuántos profesores antes que yo habrán hecho como que no ven… pero claro, yo aquí ya no puedo aplicar el método de dejarle escribir, porque el tío me está redecorando la clase como los de Ikea, así que le llamo la atención, y le obligo a borrarlo todo, para su gran cabreo porque dice que todas las chuletas no son suyas… y además probablemente sea verdad! Pero es lo que hay. Me arriesgo, eso sí, a una demanda por lesionar los derechos del niño por obligarle a realizar tareas humillantes…

Y todo este rollo por qué? pues porque a veces echo de menos dar clase, y porque esta tarta la he copiado enterita enterita enterita!

La receta de la tarta: de Maria Dolores de Cuinant, que ha su vez, la copió de Auro…

La receta del frosting y la decoración: de Trota de Food & Cook

Normalmente me gusta dar mi toque a las recetas, pero en este
caso lo único que he puesto ha sido encerrar una de las zanahorias en la tarta… por no perder la costumbre! Es una tarta que no sé si gustará a todos, pero que a mí personalmente me ha encantado!

INGREDIENTES
150 gr. de harina
50 gr. de azúcar moscabado (o moreno)
150 gr. de azúcar blanco
1/2 sobre de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato
una pizca de sal
1 cucharadita de 4 especias (canela, jengibre, clavo, cardamomo)
100 gr de aceite de girasol
300 gr. de zanahoria rallada o picada
150 gr. de almendras molidas con piel
5 huevos
10 ml. de licor amaretto o zumo de naranja

Forrar la base de un molde desmontable de 20 cm. con papel de horno y engrasar y espolvorear con harina paredes y base. Triturar la zanahoria debe quedar muy picadita o rallada, pero no hecha puré, si tenéis la thermomix, hacerlo a vl. 4 unos 20 segundos. Reservar.
Mezclar en un cuenco la harina, el Royal, bicarbonato, la almendra, 4 especias ( lo venden ya mezclado pero si no tienes es una mezcla de canela, clavo, nuez moscada y jengibre, yo no tenía jengibre y puse vainilla. Además creo que me pasé con la canela, pero estaba muy rico) para este pastel es imprescindible pues le da un sabor especial, y azúcar moscabado (si no tienes, como era mi caso, poner azúcar moreno).

Batir los huevos con la pizca de sal hasta conseguir que tripliquen el volumen, cuando empiecen a montar, ir añadiendo el azúcar blanco (si lo hacéis con thermomix, poner la mariposa y programar 5 minutos 37º vl. 3 1/2 cuando acabe volver a ponerlos 5 minutos mas sin temperatura y le vas poniendo poco a poco el azúcar. Precalentar el horno a 200º calor arriba y abajo turbo.
Añadir el aceite y el licor mezclar unos segundos y añadir ahora la mezcla de la harina, (si lo hacéis con thermomix a vl. 6 dos segundos) y si no, hacerlo a mano con la ayuda de una espátula de goma, cuando todo este bien integrado, añadir la zanahoria que tenemos preparada y unirla bien con la espátula, cuando este todo bien mezclado, colocar en el molde preparado.

Meter al horno, cuando meto el molde pongo calor abajo a 170º 30 minutos, y después 15 o 20 minutos a 170º y calor arriba y abajo turbo, aproximadamente.
Cuando acabe y una vez que hayamos comprobado que con un palillo o tocando la superficie, que está hecho, dejarlo dentro del horno unos 10 minutos (yo de esto me olvidé), sacar y desmoldar y ponerlo sobre una rejilla dando la vuelta para que la base quede arriba así queda plano por arriba, hasta que este frío. Preparamos el frosting.

Ingredientes para el frosting:
300 grs de queso crema tipo Philadelphia.
250 grs de azúcar glass.
50 grs de mantequilla.
300 ml de nata líquida.

Poner la mantequilla y el queso crema a temperatura ambiente en un bol, batir hasta mezclar con unas varillas. Continuar añadiendo el azúcar. Añadir en varias veces la nata que habremos montado previamente y la iremos incorporando a la masa de forma suave y con ayuda de unas varillas. Una vez frío el pastel, rellenar y cubrir con el frosting y meter una hora a la nevera para que el frosting coja consistencia y frescura. Yo creo que está mejor después de varias horas, o de un día para otro.
Yo he decorado alrededor con almendra granillo, porque al poner la cobertura me quedó horroroso francamente… decís que el fondant es difícil, pero más difícil es que esta cobertura quedara bien, y pegar el granillo no veas…
Las zanahorias están hechas con fondant que ya os comenté que compré en http://www.enjuliana.com/, un paquete de colores pastel.


La receta va dedicada a Morguix, de El Puchero de Morguix, porque hoy es su cumpleaños, por si queréis felicitarla!

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Alba Martínez Useros ha preparado la tarta, sustituyendo la almendra en trocitos por almendra laminada, y le ha quedado así de bien. La segunda versión es de Débora López Nogales. Podéis pinchar sobre las imágenes para verlas a tamaño completo.

Tarta de zanahorias- AlbaTarta de zanahorias- Debora Lopez Nogales

Autora : Sandeea Cocina


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